| No sé de dónde sopla el viento, |
| ni si me espera el fuego la próxima vez, |
| o si quedaré en pie, |
| apenas conozco y sin embargo |
| no me hace falta porque no dependo |
| de ningún sentimiento |
| tengo una decisión. |
| Por tanto seguiré abriendo vela, |
| aunque en la lejanía no te vea, |
| y multiplicaré en Ti mi fuerza, |
| si sé que en la otra orilla Tu me esperas. |
| Traigo en la piel atravesado |
| el rojo madero que un día te oyó gritar, |
| tu canto más desgarrado, |
| que me hizo olvidar mi pasado |
| y alzar mis ojos a una nueva aurora, |
| a un blanco perfumado, cautivo, enamorado… |
| Por tanto seguiré abriendo vela, |
| aunque en la lejanía no te vea, |
| y multiplicaré en Ti mi fuerza, |
| si sé que en la otra orilla Tu me esperas. |
| Seguiré, seguiré remando, |
| viviré, viviré en este barco, |
| empeño sagrado… |